Demente sanguinario,
ladrón extraordinario.
Ni estar alerta,
ni esconderte cual novillo.
¡Nada vale ante mano experta!
Él es Treiral Limpiabolsillos.
Argos – tonada segunda.

Demente sanguinario,
ladrón extraordinario.
Ni estar alerta,
ni esconderte cual novillo.
¡Nada vale ante mano experta!
Él es Treiral Limpiabolsillos.
Argos – tonada segunda.
Inauguro nueva sección en la bitácora. A partir de ahora, en esta sección iré, uno a uno, dando a conocer a mis tripulantes, pues no en vano muy agradecido y orgulloso estoy de tenerlos a cada uno de ellos a bordo.
Sabreis de quién hablo sin duda alguna cuando nombro a Treiral LimpiaBolsillos; conocido en todos los océanos y temido en todos los puertos, no tanto por su fama de demente sanguinario como por su fama de ladrón extraordinario.
En meros intentos han quedado las intenciones de hacer fortuna de muchos intrépidos dando captura a este rufián irónico. Sus habilidades de la evasión y escapatoria son ya hechos conocidos, y se sirve de cualquier elemento a su paso para dar rienda suelta a sus acrobacias.
Pero no todo es dinero y riquezas para Treiral Limpiabolsillos. Tiene debilidad por las buenas obras de arte, y los buenos libros. En sus ratos libres a veces lo observo mientras escribe historias y pensamientos en un viejo cuaderno cabeza abajo, colgado del mástil.
Nos conocemos desde hace tiempo. Incluso antes de echarnos a la mar en busca de aventuras. Éramos compañeros de escuela, y ahora compañeros de vida.
Tened cuidado aventureros, pues cuando oigais a vuestra espalda su chirriante carcajada ya no os quedará nada. Y con suerte conservareis la vida.
Demente sanguinario,
ladrón extraordinario.
Ni estar alerta,
ni esconderse cual novillo
¡Nada vale ante mano experta!
Él es Treiral Limpiabolsillos.
Ya ne!

Era fuerte, indomable. Un Dragón colérico que arremetía contra mí sin piedad. No paraba de aplastarme. Pero yo seguía levantándome mientras veía como uno de mis compañeros huía despavorido y el otro poco más que le hacía cosquillas.
Había batallado mucho para llegar hasta ahí, y no podía perderlo todo, no en vano. Reuní todas las fuerzas que me quedaban y me levanté una última vez.
Perdí la noción del tiempo, no recuerdo cuánto estuve luchando. Quizá unas semanas, quizá incluso meses. Sólo Dios sabe qué ocurrió allí realmente, pero yo hoy os digo que todo terminó, vencí. Soy libre.
Mi hazaña no hará de sí misma una leyenda, y será olvidada. Pero no por mí.
————————————
Pues sí, hoy terminé mi último examen. Ahora podré disfrutar de unas dos semanas de merecidas vacaciones en las que el demonio me da un poco de tregua antes de regresar de nuevo al infierno.
Aprovechando que me tomé la tarde libre y no dí señales de vida en el gym, renové por completo la apariencia del blog. No tenía pensado hacerlo en realidad, hasta que navegando sin rumbo me topé con La imagen:

Así que sin pensarlo dos veces, me saqué una foto y me puse a trastocar con las capas del photoshop para hacer el montaje que véis en la cabecera del blog. Aún estoy pensando en hacer algunos cambios en otros aspectos, así que supongo que ésto aun no ha terminado.
Desplegad las velas bucaneros, que parece ser que soplan nuevos vientos.
Nos vemos en la Isla del Mono.
Camaradas, birras,
risas y chorradas.
Es de la vida lo bueno,
¡como un estómago lleno!
Gritad conmigo bucaneros,
¡y que se oiga en el mundo entero!
Pues aunque haya mares de por medio,
¡estaremos juntos sin remedio!
Argos – Canción pirata nº 1