Siempre había escuchado que la noche de San Juan era mágica. Un sin fín de gentes de todas las edades reunidas en torno a fogatas en la playa, disfrutando de una hermosa noche caracterizada por las risas, la música, los fuegos artificiales y enmarcada por el solsticio de verano.
Sólo asisto al encuentro que nos propone esa noche desde 2006, y nunca había experimentado la magia de la que oía hablar. Sí, quizás se trató de noches atípicas, pero nada que significara más para mí. Dicen que a la tercera va la vencida, y en este caso ha sido totalmente cierto.
Todo ese puñado de pólvora estallando de forma estridente y en mil colores, el crepitar del fuego, su humo y el ruido de miles de voces hablando en todas direcciones, empezó a cobrar sentido. Existe esa magia. Y yo la encontré inherente al hecho de pasar una noche increíble con la persona de la que, justo un año antes y en esa misma noche, me había acordado y aún no conocía.

















No lo podrías haber explicado mejor ne. Fue una noche estupenda, y te doy las gracias por haber venido…(tu sabes el por qué)
Nunca dejas de sorprenderme con tus apariciones dignas de un show de David Copperfield.
Y cómo no se puede relatar con palabras un sentimiento como el de esa noche, sólo elijo una que me viene mucho a la cabeza cuando recuerdo esos momentos.
Gracias TT
P.D: Iba a decir “Mausolo :D” pero no tiene nada que ver xDD ;*******
Joder loco, ¡qué post tan bonito!
Te quiero.