Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.
En estos casi dos años, todos los momentos que he pasado en casa de Vani han estado enmarcados por la presencia de dos pequeños y peludos amigos. Siempre han estado ahí, haciéndose notar. Ya sea al lado tuya requiriendo una caricia, haciendo tintinear las uñas al subir y bajar los escalones, estando pendientes por si dejas caer algo a la hora de la comida o ladrando cada vez que sonaba el timbre.
Geisha es cócker, negra, enérgica, gruñona y preciosa. Pero lo más importante es que está enamorada de mí.

Por otro lado, Coskie es viejo, casi ciego, calvorota y desdentado. Pero lo más importante es que es el ojito derecho de la casa. Durante sus largos años de vida y aventuras se hizo con un montón de apodos, todos ellos bien merecidos y de los más variopintos. Apodos como Coskie, Chiquititi, Pesti, Titito o, como yo solía llamarle, El Viejo Pirata.

Sin embargo, ahora el panorama es distinto. Con sólo acercarme a la puerta y tocar el timbre ya noto que sólo me recibe uno de los ladridos.
Coskie ya no está. Se despidió en silencio durante la madrugada del lunes, partiendo a un lugar mejor. Pero aún así, sigue haciéndose notar. Se nota en el silencio que ha dejado en su ausencia y que ahora se escucha más alto que cualquier otro sonido de la casa, y por supuesto se nota en todos esos recuerdos que regaló incondicionalmente a la memoria de todos aquellos que tanto le amaron.
Desde aquí mi recuerdo y pequeño homenaje al Pirata. Descansa allá donde estés viejo amigo. Y gracias. Gracias por haber podido conocerte. Y, sobretodo, infinitas gracias por haber hecho tan feliz en estos catorce años a la persona que más feliz me hace a mí.



















Ahora mismo, la gripe que llevo encima, la fiebre que sufrí, la infección en el ojo y todos los dolores físicos que me acompañaron en aquel maldito Lunes no significan nada comparado con el dolor que siento todavía (y sentiré) por dentro.
Mi corazón está roto y siento que algo se ha muerto dentro de mí. No tengo ganas de nada, de salir, de comer…porque él estaba siempre ahí y ya no puedo verle.
Daría lo que fuera por abrazarle otra vez…
Te quiero muchísimo Coskie, aunque pasaras de mí si alguien te ofrecía un huesito blando, pero yo sé que tú lo sabías, y lo sabes desde donde estés.
Nos volveremos a ver. Cómo dijo Juanito, todo es cuestión de tiempo.
los animales.. ya ke hoy en dia no te puedes fiar de nadie en esta vida porke un sistema basado en la moneda nos hace korrompibles y malditos… en los animales siempre podemos konfiar.dan el kariño necesario y un pokito mas.empiezan a formar parte de tu vida y kuando te das kuenta ya no es lo mismo sin ellos, nunka lo sera.
mi mas sentido pesame,14 años son demasiado, mis 2/3 de vida, suficiente para krear un gran vacio.
pero sintamonos bien, porke nosotros debemos saber ke hacer kon ese gran vacio, y no es otra kosa ke rellenarlo kon los buenos momentos.
sin mas me despido y un abrazo fuerte desde el sur de Badajoz
Pazz