Hoy hace tres años fue uno de los días más duros para mí. Porque te fuiste, dejando de obsequiarme con tu peluda compañía, con tu cariño incondicional. Tres años ya… que se dice pronto.
Mucho ha cambiado desde entonces. Incluído yo.

Y ojalá a veces todo fuera tan fácil como hace tiempo. Como cuando me tiraba en ese montón de cojines de la vieja habitación, me evadía con estúpidos juegos y tú dormitabas, a mi lado.



















El mundo tiene apretada la tecla “play” y no tiene la de “volver”. Es una suerte por un lado no poder volver al pasado (y un reto), pero por otro lado es una agonía tener que revivir un sentimiento deseado que no se termina de hacer realidad.
Puede que pasen 10 años pero el amor que te dan ciertas personas (y animales para los que no entiendan que también los meto en el mismo saco) no se borra nunca. Es como escribir con boli en una hoja, por más que se intente pasar la goma por encima no se borra…sólo el tiempo desgastará esa tinta que no dejará de existir (o poner tipex encima xD pero podemos seguir viendolo al trasluz).
Dicen que el tiempo lo cura todo, pero para algunas cosas necesitamos algo más que tiempo.
Ley de vida que nuestros compañeros se vayan de nuestro lado dejándonos solos, dudosos, perdidos y rabiosos por su ida, pero hay algo que nunca te podrán arrebatar de ese ser maravilloso que fue Linda. Tus recuerdos. Aquellos que sólo tú y ella conocen.
Besitos