Qué sería del orgullo de aquellos sin un barco con la bodega llena de grandes barriles de grog espumoso.
Y es que mi tripulación y yo tenemos la suerte de contar con un gran corsario, ¡que más debe su fama a su paladar que a su espada!
En efecto, de otro no puedo estar hablando que no sea Flamingo Vejigardiente. Temido en todas las tabernas, más por su habilidad de agotar las reservas de grog que por su no infundada habilidad de camorrista.
Cualquier capitán que se precie y quiera tener una bodega llena del mejor grog de tierra firme ansía tenerlo entre sus filas. Su paladar es exquisito y su vejiga indestructible, pues todos conocemos las propiedades de una buena jarra de grog.
Lo conocí en la Fuckultad Invisible hace ya varios años, y desde el primer día nada aún nos ha separado.
Unos dicen que debe su sobrenombre al ave que lleva siempre en su hombro. Otros piensan que lo debe a la postura que adopta tras un duro día de trabajo**. Sólo su capitán conoce el origen exacto de su nombre, pero no seré yo quien lo revele.
Excelente corsario
y bebedor a diario.
Se pasea de bar en taberna
desde el lunes hasta el domingo.
Sin parar de llenar la cisterna
¡Pues así es nuestro Flamingo!
Ya ne!
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Notas del escritor:
**Para Flamingo un duro día de trabajo y tener la vejiga "a reventar" podrían considerarse sinónimos.



















