El problema de las tres luces rojas de Xbox 360 se encuentra en extinción. Aún así, aquellos que poseen una versión de la consola correspondiente a las primeras remesas viven aún aterrorizados y amenazados por esta malvada lotería. Debido a un fallo de hardware, ya sea por mala refrigeración o por soldaduras en mal estado, la consola activa tres leds parpadeantes y de color rojo en su parte frontal, dejando de funcionar.
Pero mi amigo Kirfly nunca se rindió. Se adentró una y otra vez en rincones perdidos de la red en busca de sabiduría, soluciones al problema y, por qué no decirlo, propuestas desesperadas. Como consecuencia de ésto probó de todo con tal de resucitar su centro de ocio favorito. Desde taparla con una toalla para que se recalentara hasta recalentarla directamente con el secador. Supongo que así alguna soldadura en mal estado se portaría bien por un tiempo.
Pero el problema siempre volvía, en el momento menos indicado y más inesperado el anillo de fuego se prendía de nuevo. Hasta que, harto, un día…

























