delete
El Don (Dilbert)...

Get the Flash Player to see the wordTube Media Player.

La vida para el que quiere ser ingeniero es dura, sin duda. Si no posees “el don”, pasarás largos años de tu juventud en cualquiera de sus facultades, sufriendo diversas torturas en cada año cual Dante Alighieri en cada uno de los círculos infernales descritos en su Divina Comedia. Si, por el contrario, lo posees, probablemente entiendas mejor cualquier trasto que a las personas, lo cual sólo te servirá para ser una especie de inepto social condenado a  ser comprendido sólo por tus semejantes, si tienes suerte.

Por supuesto, todo ésto no son sino los dos lados totalmente opuestos del asunto. Personalmente, yo siempre opto por la creencia en un equilibrio entre ambos extremos (lo cual, en este caso,  tampoco te salvaría de las torturas de los 9 infiernos).

Y tú, ¿posees “el don”?

Un mensaje
delete
Cenando....

Mi teclado es suavemente rociado por las migas que saltan del pan crujiente. Como la nieve, cuando acaricia uno de esos suelos empedrados de antaño. Y las condenadas, traviesas, se escabullen por los huecos de entre las teclas.

Curiosamente, tienen predilección por los huecos de ciertas letras o de algún número en particular. Pensaría que intentan decirme algo, si fuera un paranoico.

Quizá haya tostado el pan demasiado.
Deja un mensaje
delete
To Do List’09...

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

Aún se me hace extraño escribir la fecha en las libretas. Sigo tendiendo a poner 2008, y ese incremento de tan sólo una unidad en el dígito se me antoja demasiado grande todavía. Quizá se me hace extraño porque el comienzo de este nuevo año así lo ha sido. Bastante, quitando aquél bonito y divertido 6 de enero, el cual me parece ahora algo lejano. Como del año pasado, y no de éste.

En cualquier caso, los días se siguen sucediendo con la rapidez habitual, salvo por las noches, como de costumbre. Y como la vida sigue su curso, volveré a marcarme unas tareas para este año, y así poder cuantificar, en su final, mi nivel de satisfacción. 

Pero pienso ser más estricto esta vez, sobretodo ahora que el karma parece estar preparándose contra mí. Tirando por lo alto, debo quiero:

  • Hacer un pleno en las asignaturas de este curso. 11/11, para ser exactos.
  • Por supuesto, viajar. Al menos una vez!
  • Seguir con el japonés. Aprobando el primer curso y matriculándome en el segundo.
  • Escribir algún otro cuento, pese a que la iluminación y el tiempo libre me hayan abandonado.
  • No hacerle ningún rasguño al coche. Y por su puesto al de otros tampoco.
  • Ir al dentista. Tengo cuatro muelas nuevas.
  • Hacerme un análisis de orina/sangre. Llevo una década postponiéndolo.
  • Borrar, como mínimo, 9 créditos de libre configuración de mi expediente.  En concepto de charlas y cursos sin utilidad, si puede ser.
  • Escribir algún capítulo de Una de piratas.
  • Probar Windows7. 
  • Pesar cinco kilos más. Esto es sin duda lo más complicado de la lista.
  • Darme algún capricho indefinido. En realidad muchos, pero soy realista.
  • Seguir haciendo deporte.
Habrá que motivarse y tener unas buenas pilas de repuesto. O en su defecto, y como dice Treiral_, un planning eficiente para rentabilizar el tiempo disponible.
Que Dios nos asista!
Mensajes(2)
delete
[L]ibre...

Me levanté de la cama y, como cualquier día que no comienza casi a la hora de comer, desayuné. Acto seguido, y después de un forzado visto bueno del espejo, salí a la calle. Decidido y cargado de amuletos crucé con paso firme el parque Juan Pablo II, mientras el ritmo de música que me evoca buenos recuerdos encharcaba mi cerebro. Al llegar a la altura del colega, incluso pensé para mis adentros: “eh tío, échame un cable”. Toda ayuda era poca xD.

Una vez llegado al lugar el exámen, y después de una práctica mediocre previa y de escuchar a la gente de alrededor hablando del número de veces que se habían presentado, mi confianza ya era inexistente de nuevo. Y de hecho, al comprobar que mi compañero de exámen y la examinadora iban a ser los mismos que en el primer intento, sólo podía pensar: “oh mierda, ésto ya lo he vivido”.

El recorrido fue  por la parte baja de Las Torres y volviendo por La Feria. Un circuito extraño y plagado de dudas. La mayor de ellas, tuvo lugar cuando me indicaron que girara la derecha y entrara por una calle de doble sentido tan estrecha y con tan poca visibilidad que había que detenerse y tocar el claxon, para asegurarse de que no venía un coche en sentido contrario. Pero por suerte me acordé e hice lo correcto. Finalicé en 7 Palmas, en el punto de partida, aparcando entre dos coches.

Cuando era niño y me preguntaban cúal era mi número de la suerte, solía contestar que el 3. Ésto era así porque mi color favorito era el amarillo, el color que tenía el número 3 en mi cabeza. Hoy, probablemente, mi número preferido sea otro, pero no olvidaré el 3 de diciembre como el día en el que, al tercer intento, me quité de encima uno de los pesos más grandes que he sentido, tanto por el dineral que conlleva como por ser algo indispensable y que tenía que conseguir en el plazo más corto posible. Eso sin contar la frustración que se siente cuando sabes hacer algo, no te lo reconocen, tienes que seguir pagando por perder el tiempo en ello y, encima, seguir postponiendo un montón de tareas pendientes que no hacen sino amontonarse. Una experiencia peor que ir a mear y no echar gota, o ir a limpiarse el culo y que te caiga un trozo de caca en la mano. Por suerte lo primero aún no me ha ocurrido.

Así que la historia no sólo no se repitió, sino que esta vez se dio la vuelta a la tortilla y pudimos celebrarlo mi compañero y yo. Dicha celebración consiste principalmente en tomar asiento ante una buena cerveza y avisar con el móvil a toda la gente que ha visto tu cara de amargado durante todo este tiempo. Aunque yo no pude permitirme avisar a tantos.

Una etapa nueva se presenta ante mí, llena de posibilidades, atascos y libertad. Ahora sí, por fin… Great Driver Argos!

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

 

 

Un mensaje

« Página anterior